El auge de la falsificación de firmas en la era digital: un problema cada vez más frecuente

En los últimos meses, las noticias sobre estafas documentales, contratos manipulados y autorizaciones falsas se han multiplicado en España. La facilidad para escanear, copiar o modificar documentos ha provocado un aumento significativo de la falsificación de firmas, una práctica delictiva que genera graves consecuencias legales y económicas.

En este contexto, la figura del perito calígrafo se ha vuelto esencial. Cuando existe una duda razonable sobre la autenticidad de una firma, solo un perito caligráfico puede determinar, mediante un estudio técnico y científico, si una rúbrica es auténtica o ha sido falsificada.

Muchos de los casos actuales tienen relación, entre otros, con:

    • Contratos de alquiler o compraventa

    • Documentos bancarios

    • Testamentos

    • Autorizaciones privadas

    • Documentación empresarial

La falsificación de documentos no siempre es burda. En muchos casos se utilizan firmas copiadas, calcadas o incluso reproducidas digitalmente, lo que exige un análisis profundo de trazos, presión, ritmo gráfico y gestos tipo. Aquí es donde interviene también el perito grafólogo, especialista en el estudio de la escritura desde un punto de vista técnico y forense.

Cada vez más juzgados y abogados recurren a un perito de firmas para aportar pruebas concluyentes en procedimientos civiles y penales. Un informe pericial bien elaborado puede ser decisivo para demostrar un fraude o defender la autenticidad de un documento.

 Si sospecha que su firma ha sido falsificada o que un documento no es auténtico, consultar con un perito calígrafo especializado es el primer paso para proteger sus derechos.

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